lunes, 24 de noviembre de 2014

¿Soy feminista?


Entendámonos; la RAE define feminismo como: "doctrina social favorable a la mujer, a quien concede capacidad y derechos reservados antes a los varones". o en otra acepción, "es el movimiento que exige para las mujeres iguales derechos que para los varones." La segunda definición me gusta más que la primera. 

En este sentido, creo que nadie que yo conozca podría decir que no lo es.

Puesta a reflexionar sobre el tema, más por autoconocimiento que por un afán contestatario, trato de analizar mi posición como mujer.

Recordando mi infancia, nunca consideré que por ser mujer se me hubiera negado algo, cabe señalar que soy hija de una madre trabajadora, que a su vez fue hija de otra madre trabajadora y sola; por lo que mi "normalidad" seguramente no era la "normalidad" del resto de mis amigas. 

Hace poco alguien me dijo que de niña yo le parecía una "adultita". No me recuerdo tampoco así, pero lo que si recuerdo vivamente era cómo veía a las mujeres que me rodeaban, creo que ponía más atención en las mujeres que en los hombres.

De niña nunca imaginé que existiera una "opresión" hacia la mujer, no percibía un sometimiento de ningún tipo. Yo hacía lo que quería, jugaba con quién quería y a lo que quería, policías y ladrones igual que barbies o timbiriche (el grupo, siempre quería ser Mariana). Iba a escuela de monjas, de puras niñas, probablemente esa circunstancia coadyuvó a mi construir mi percepción de "equidad" o lo que yo creía que era equidad. Aún ahora me cuesta trabajo pensar en algún tipo de segregación de género durante mi muy feliz infancia.

Las mujeres que veía de niña, eran casi todas, educadas, profesionales. La mayoría trabajaban, muchas enfermeras amigas de mi mamá, en particular mi madrina, una mujer alta, muy guapa, una gran enfermera muy distinguida y reconocida (cabe destacar que a diferencia de la mayoría, para mi, las enfermeras son profesionales, científicas, exitosas, a la par o por encima de cualquier médico) otras de sus amigas, maestras como mi mamá, escribían libros, hacían investigaciones, mi mamá es admirada por generaciones. Mis tías aunque no todas trabajan, me parecían mujeres autónomas, independientes, libres, divertidas. 

Sería hasta más tarde, sin embargo, cuando me diera cuenta que en mi familia también había mujeres sometidas y violentadas, pocas, pero las había. 

Mi caso sin embargo no era ese, mi abuela, era una gran profesional, inició movimientos en favor de sus compañeras trabajadoras, creó la primera guardería en PEMEX, mediante un censo hecho en los baños. Independiente, divertida, viajera, fuerte, inquebrantable, así era mi abuela. Nunca le dio remordimiento dejar a sus hijos. Mi abuela es uno de mis modelos de mujer, siempre ha ocupado un lugar primordial en mi vida, a pesar de que murió cuando yo tenía 4 años.

Mis figuras masculinas también ayudaron a construir mi visión, mi papá nos hacia el desayuno, el lunch y nos llevaba y recogía de la escuela. Yo sabía que no había nada más importante para él que yo, pero tampoco descuidaba a mi hermano, ni a mi mamá. Mi hermano era otra cosa, él si es más apegado a los modelos tradicionales, si bien había pleitos, los percibía más como competencia de hermanos que como una relación de poder por ser él hombre y yo mujer.

No fue sino hasta mi edad adulta que me percaté que a pesar de mis primeras impresiones, mi mamá si educó a un "macho". Es decir, él si ve una superioridad de los hombres por el solo hecho de ser hombres, asume que las mujeres están para servirle y denuesta lo que considera actitudes femeninas. 

En fin, creo que derivado de toda esta historia, muy personal puedo inferir que siempre estuve rodeada de feministas, no de dichos, sino de hechos. Inconscientemente siempre fui feminista, sólo que no salía del closet. Mi miopía me hacía pensar que todo era como mi minúsculo universo de equidad.

Ignoraba, o no veía que la mayoría de las mujeres están sometidas porque no conocen otra forma de vida. Para mi es inconcebible que se niegue la educación a una mujer por ser mujer, no entendía la existencia de las cuotas de género en la política (aún no me gustan demasiado, pero entiendo la necesidad de tenerlas) no puedo entender porqué está mal visto elegir vivir sola y no querer tener hijos,

Para mí la palabra feminismo tenía una cierta connotación negativa, tal vez provocada por representantes que utilizan el término para perpetuar la relación de poder, siempre habrá un sometido.

¿Porqué no me consideraba feminista?

Creo que hay un mal uso, o un abuso del término, pocos entienden lo que en realidad quiere decir la palabra, La definición del diccionario es neutra, no se encuentra en ella ninguna relación de poder, es por eso que cuando las "feministas" afirman una superioridad, moral o intelectual o sólo aducen el papel de víctimas para justificarse, y hablan de "lucha", "trincheras", "defensa" y tantas palabras beligerantes, me resulta muy difícil identificarme con ese discurso. 

Al mismo tiempo encuentro que mi postura es de equidad, porque en efecto, las mujeres somos mujeres, no tenemos que demostrarlo, sin embargo la sociedad ha impuesto a los hombres un deber de reafirmarse como "hombres" en todas sus acciones y durante toda su vida, se ven obligados a probar constantemente su "hombría" porque de lo contrario se les catalogaría en lo que ninguno quiere ser, es decir mujer, sería bajar de nivel: "pareces vieja" "no seas nena". Todos hemos utilizado esas frases alguna vez, me comprometo a erradicarlas de mi vocabulario, porque las palabras importan y penetran en nuestro inconsciente, Después de este ejercicio procuraré prestar más atención a palabras y reacciones, para salirme del entorno de supremacía e inferioridad en el cual estamos inmersos. 

Después de toda esta disertación, la respuesta será: "si, yo sí soy feminista"




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