miércoles, 8 de abril de 2015

Dios blanco




"White God" o "Fehér isten" su nombre en húngaro, (el título en español es tan estúpido que preferí omitirlo) no sólo es la historia de Hagen y Lili, es una obra que apela a lo fundamental, a los sentimientos más básicos de la especie humana y a aquello que nos separa de las demás especies.

La relación entre Hagen y Lili  no necesita palabras, no puede haberlas, Hagen es un perro de raza mestiza, y Lili es una adolescente que, muy a su pesar, tiene que pasar 3 meses con su padre, quien al parecer no ha formado parte de su vida y menos aún de sus afectos. 

No sabemos cuanto tiempo han estado juntos Hagen y Lili, no importa, el vínculo de amor es muy evidente, Lili prefiere dormir en el baño con su perro a pasar la noche compartiendo la habitación de su padre. 

La película nos hace preguntarnos ¿quién es el humano en esta ciudad en la que se tiene que pagar por poseer un perro callejero, y  sólo son aceptables los perros de raza pura? Las analogías saltan a la vista. 

Al verse obligado a pagar el mencionado impuesto, el padre de Lili, decide abandonar a Hagen y es aquí donde sus caminos se separan para enfrentar una serie de pérdidas, abusos, y experiencias que transformarán sus vidas, y harán que Hagen decida dejar de ser una víctima del "dios" humano, del monstruo humano, a quien creía conocer y quien, encarnado en diversos personajes, le muestra su verdadero rostro.

Lili, por otro lado, comienza a crecer, se ve obligada a relacionarse más con los humanos, con su padre, su amigo, su maestro, sus compañeros de clase. Se hace necesario socializar con un mundo de "animales humanos" que le es ajeno y que la fuerza a mentir, a aparentar para formar parte de una sociedad que se nos muestra menos auténtica que la "sociedad" a la Hagen pertenece.

¿Qué nos hace superiores a otras especies animales? ¿Qué nos distingue? ¿somos mejores? o como lo planteaba Darwin, sólo más aptos.

No podemos asegurar que las otras especies no sientan, eso es obvio, ni siquiera se puede afirmar que los demás animales no entiendan o se conmuevan con el arte; en su obra, Kornél Mundruczó nos muestra como Hagen y su sociedad se conmueven con la música de Lili.

Entonces, qué nos hace "humanos" ¿el amor? eso es más distintivo de otras especies, en todo caso, la película muestra que Hagen es capaz de sentir amor, compasión, alegría, solidaridad, lealtad, amistad, y al final odio y  sed de venganza.  Odio por aquel dios blanco que lo abandonó, persiguió, vendió, que lo encerró, le hizo pasar hambre, lo golpeó, lo forzó a matar a uno de los suyos solo por entretenimiento.

Llama la atención que  Hagen sólo empieza a provocar miedo, a parecer amenazador, y atemorizante en tanto se va asemejando a los humanos que lo han torturado, ésta situación se hace notoria en el momento en que un reportero refiere que: "los perros se comportan como un ejército". 

¿Quién es entonces la bestia y quién el humano? ¿Es que el hecho de caminar erguidos nos da tal carácter? muchas veces no me lo parece, somos la única especie que asesina a sus congéneres por motivos distintos a la propia supervivencia; lo hacemos por dinero, poder, diversión, excitación, entretenimiento, o simple maldad. 

Sólo el humano es capaz de concebir atrocidades como la guerra, la esclavitud, la aniquilación de quién es diferente. Sólo el humano busca la "pureza de raza", sólo el humano distingue entre los semejantes, sólo el humano discrimina. 

El filme no es de terror, como lo llegaron a afirmar algunos dentro de la sala. O,  pensándolo bien, lo es, terror, pero por lo que nosotros, los homo sapiens, somos capaces de hacer, lo que provoca el verdadero terror (la palabra significa miedo intenso) es que, probablemente, lo único que nos distingue de otros animales sea precisamente, la maldad.